viernes, 17 de septiembre de 2010

¿Me seguirás amando al despertar?

Al final del día el le dio al parecer un simple papel, plasmados en el unos versos preciosos. En ellos contaba como se conocieron, fueron novios y se casaron. Pero al parecer nada importaba ya, ella ya entraría al quirófano y en unas cuantas horas no recordaría absolutamente nada.
Pasaron las horas, ella salió, débil, inconciente. Al ver el rostro de su amada esposa no pudo evitar quebrarse, echarse al suelo y sollozar. Se miro al espejo y comenzó a llorar recordando los buenos momentos junto a  Sofía, desde como se conocieron en aquella vieja maderera hasta su ultimo beso horas atrás.
Un tiempo después despertó; extrañamente tenía un papel rugoso en la mesa de noche, junto con cientos de rosas preciosas y flores de cientos de colores.
En ella decía:

Te escribo estas líneas por que tengo la necesidad de hacerlo, ya sabes que a mí me cuesta mucho trabajo escribir lo que siento, ese don lo tienes tú, sin embargo lo intentaré.
Llegué a tu vida en un momento difícil para ti, cuando tu más necesitabas de alguien que te amara, te comprendiera y te llenara de ternura, pero a pesar de que disfrutaba tu compañía, no creí que fuera yo el indicado para ser tu compañero, sin embargo tu tenías otros planes.
Pasó el tiempo y empecé a conocerte más y más, éramos los mejores amigos, ¿recuerdas?, a todos lados íbamos juntos, llegó un momento en el que ya no pude separarme de ti.
Pasó el tiempo y aprendí muchas cosas de ti, tu entrega, tu coraje, tu ternura, tus ganas de vivir, ese don maravilloso de ser madre, el apoyo incondicional que me diste en todo momento, en fin, no sé de donde sacas tanta fuerza para darte a los demás, sobre todo a mi que a veces creo no merecerlo, pero como todo, llega el momento de hacer un alto en el camino para mirar atrás, ver lo que has significado en mi vida y sobre todo para decirte: GRACIAS.
Ahora, sé que necesitas de mi apoyo, de mi consuelo, de unos brazos que te acurruquen y sentirte amada, de una palabra de aliento para que sigas adelante, para que pienses que en la vida hay momentos que parece no resolverse nada pero que al final del túnel, está la luz de un nuevo día lleno de esperanza, de cosas maravillosas para vivirlas juntos, tu y yo.
¿Me seguirás amando al despertar?

Te amo, Santiago

No hay comentarios:

Publicar un comentario